EL BOLETÍN Antonio Smash, la psicodelia sevillana resiste el paso del tiempo



Se llama Antonio Rodríguez, pero para su carrera en solitario ha adoptado el nombre artístico de Antonio Smash, que hace referencia a Smash, el grupo pionero del rock andaluz del que formó parte, allá por la década de los setenta, del pasado siglo. Un tesoro cultural común de la España plural esa que dicen.

Su ‘curriculum’ es sencillamente impresionante, porque este batería singular, que lo toca todo formó parte de casi cualquier iniciativa relacionada con la fusión del rock, el blues, el flamenco y la psicodelia, que ustedes puedan recordar o consultar en la Wikipedia. DesdeGoma a Pata Negra, pasando la banda de Silvio, el llorado icono ‘rockero’ de Sevilla.

A lo largo de su trayectoria ha ejercido también con frecuencia de mercenario en los estudios de grabación, productor, músico de acompañamiento o cualquier otro oficio relacionado con el gremio musical. Lo que le ha permitido relacionarse a partes iguales con las luminarias del negocio y los aristócratas de la música callejera.

En los últimos tiempos, Antonio, por fin, se ha decidido a presentarse en solitario para defender el sonido que ha amado siempre y compartir con la afición, no demasiado numerosa pero más que entusiasta, su particular universo sonoro, en el que tienen sitio todas las experiencias acumuladas a lo largo de las décadas.

Pero, más vale no acudir con ideas preconcebidas a escuchar a este mago de la psicodelia sureña. Porque no hay un sólo minuto de música vetusta o caducada en sus discos. Y ya van tres. Al contrario, puede que les resulte difícil encontrar en estos tiempos a un artista con tanto amor al riesgo como el que demuestra este veterano.

Su última referencia hasta la fecha se llama ‘Intronauta’ y en el han participado otros ‘históricos’ del rock andaluz como Juan Diego Fuentes “Dogo” o Kiko Veneno. El álbum contiene una sana mezcolanza de todo lo que podría esperarse de Antonio Smash. Y también algunas sorpresas agradables. No se lo pierdan.

 

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