Antonio Smash. Mordiscos de oro

Antonio Smash. Mordiscos de oro

Diciembre de 2010. Por Kike Turrón y Kike Babas, fotos de Óscar Villalobos
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?El recorrido profesional de Antonio Smash arranca en el año 1968. Ahí fundó Smash, grupo mítico que le dio apellido artístico y que desarrolló un rock psicodélico y crudo hasta entonces inaudito en este país. Estamos hablando de los rudimentos del aún embrionario rock de aquí. Desde la batería, Antonio imprimía una personalidad muy especial al grupo y esto precisamente, propició el que pronto se hiciese con un nombre propio entre el gremio de los músicos. Desde entonces ha participado en un montón de grupos: Goma, Imán, Granada, Coz, Pata Negra, Lole y Manuel, Silvio y Luzbel, Kiko Veneno, Alba Molina… ya sea componiendo, o solo tocando en directo o lo que hiciese falta en cada momento. Progresando desde la batería, Antonio siempre ha manejado varios instrumentos: bajo, guitarras, teclas, siempre con muy buen gusto y con cuidado detalle, lo que le ha llevado a ser un productor muy respetado.
En el año 2002 publicó su primer disco en solitario Jardín Secreto. Y ahora nos llega el adelanto de su siguiente trabajo, un muy interesante disco titulado Balas de amor donde diferentes estilos musicales unen sus fuerzas para aliarse con el talento de este músico sevillano, original y brillante. Señores y señoras, estamos ante un clásico del rock en este país.
Cinco años trabajando en este disco. ¿Por qué tanto tiempo? ¿Cuáles han sido las fases de preparación? ¿Dónde lo has grabado y con quién

Me he permitido trabajar de manera más relajada en la composición y elección de las canciones al no estar atado a un contrato discográfico. Balas de Amor, mi nuevo trabajo, lo conforman once canciones elegidas de entre una treintena compuestas a lo largo de los últimos cinco años. El proceso de elaboración de este disco ha sido distinto al que llevé en mi disco anterior Jardín Secreto, que lo grabé con la banda de directo, experiencia de la que guardo un buen recuerdo. Sin embargo Balas de Amor lo he hecho grabando, a parte de la voz, gran parte de la instrumentación: baterías, bajos, guitarras, teclados…. Hace tiempo que me apetecía hacerlo así y ver qué color sonoro conseguía. He empleado tiempo con cada instrumento en función de la grabación hasta tener claro el tratamiento de las canciones. Una vez conseguido esto, trabajo con cada uno de los músicos que han intervenido. He contado con magníficas colaboraciones como las de Nacho Collado (guitarra eléctrica), Lourdes Rodríguez (coros), Nani Conde (contrabajo), Jesús Chávez (piano), Manuel Imán (guitarra eléctrica), José Ramírez (saxo), Manolo Arcos (armónica) y Jorge Luís Núñez (percusión). También he contado con un equipo técnico inmejorable, Nani Conde y Jesús Chávez, a parte de buenos músicos grandes profesionales en el estudio de grabación con los que desde un primer momento me he entendido estupendamente, además he tenido la suerte de trabajar con un ingeniero de mezclas de la talla de Eduardo Ruiz Joya. El diseño gráfico en este primer volumen de Balas de Amor ha sido realizado por Omar Rodríguez. El disco es autoeditado y ha sido grabado en Sevilla en Estudios El Pelícano.

En el disco aparece una letra de Dogo, es en “Balas de amor”. ¿Desde cuándo os conocéis? ¿Por qué meter su letra?

A Dogo lo conozco hace años, incluso colaboré como batería en un disco de Dogo y los Mercenarios en el año 1986. También he contado con su colaboración como letrista en la canción “Sin perder compás” de mi disco anterior Jardín Secreto grabado en el 2001, y ahora vuelvo a contar con él en Balas de Amor. Con Dogo tengo muy buen feeling, me gusta mucho como escribe, su manera de expresarse dentro del mundo del rock.

También hay otros letristas invitados, ¿cómo vas dando con las letras que se ajusten a tu rollo al cantar?
Mi manera de hacer canciones es partiendo de una melodía inspirada para la voz que utilizo como instrumento, una vez armonizada dicha melodía la muestro al letrista que había pensado según para que canción, en este caso la música ejerce de fuente de inspiración en las letras. Se puede hacer al contrario, primero el texto y después musicarlo, pero en mi caso la formula que sigo me da mucha libertad a la hora de componer. A los letristas con los que trabajo les gusta esa manera de colaborar conmigo, es decir ciñéndose a la métrica de esa melodía dada. Pedro Oliva, Dogo, Pive Amador, Manolo Fernández y Santiago Auserón son los autores con los que he contado en este disco.

Tengo entendido que este primer lanzamiento forma parte de una trilogía… ¿me puedes dar algún detalle más sobre el concepto de esta nueva obra?

La idea de presentar Balas de Amor en formato Ep, mirándolo desde un punto de vista estético, me recuerda a los primeros discos de Los Kinks, Beatles, Animal, Rolling Stones… Mostrarlo en tres entregas considero que hace más fácil la escucha de las canciones, con las prisas que hay hoy día para todo es más fácil prestarle atención a cuatro canciones que no a once o doce del tirón. Las dos primeras entregas en formato Ep están orientadas a los medios y también disponibles en Itunes. La tercera sería el disco al completo en las tiendas.

¿Tienes pensado cómo o cuando empezar a presentar esto en directo?

En estos momentos estoy haciendo conciertos en acústico con una formación de trío promocionándolo. Una vez que haya realizado la tercera entrega, o sea el disco en las tiendas, haré la presentación con la banda en eléctrico, esto será en primavera, aproximadamente.

Pata Negra, Lole y Manuel, Silvio, Kiko Veneno, son una pequeña muestra de la gente con la que has trabajado, ¿me puedes dedicar un pequeño comentario a cada una de aquellas etapas o épocas?

Con cada uno de los artistas que citas he vivido distintas experiencias, de todos aprendí algo. De Pata Negra, destaco la improvisación, el ingenio, la inspiración. Lole y Manuel son exquisitez, delicadeza y calidad. Silvio fue animal de escenario, artista por excelencia. De Kiko Veneno admiro su ingenio a la hora de conectar con el público contando historias sencillas y directas.

¿Cómo te decidiste, tras tantos años en la escena, a grabar tus propias canciones?

Fue en 1.999 cuando decido dar el paso de montar una banda y poner en pie un repertorio propio, rodarlo y grabar. Después de muchos años trabajando y participando en otros proyectos, consideré que era el momento de hacerlo, tenía un puñado de canciones y la necesidad artística de mostrarlas. Mi amigo Santiago Auserón fue muy importante a la hora de grabar aquel primer disco. En la gira que se celebro en 1993 que llevaba como nombre “Kiko Veneno y Juan Perro vienen dando el cante” y en la que iba como batería, recuerdo momentos vividos en las habitaciones de hoteles donde nos reuníamos a veces después de los conciertos para pasar un rato divertido, siempre había una guitarra, yo tocaba canciones que tenía almacenadas, algunas eran bocetos o ideas no acabadas, Santiago veía interesante lo que hacía y me animó a grabarlas, de hecho lo hice en su sello discográfico “La Huella Sonora”, e incluso se ofreció a colaborar en las letras, a mi me pareció fantástico que esa propuesta viniera de una persona de la categoría humana y artística de Santiago. A partir de ahí comencé a trabajar las canciones, monté la banda y se grabó ese primer disco.

Llevas en activo un montón de años, ¿siempre has estado en la música o ha habido etapas en las que has tenido que hacer otro tipo de trabajos?

Sí, siempre me he dedicado a hacer música estando o compartiendo proyectos con los que de alguna manera me identificara. A veces he podido elegir entre dos tipos de propuestas, una que despertara en mí el interés artístico y la otra meramente el económico, siempre elegí la primera.

Tocas un montón de instrumentos en el disco… aunque tú seas batería, ¿cómo ha sido el aprendizaje de todo lo demás: bajo, guitarra, teclas?

Desde muy joven, remontándome a los tiempos de Smash, cuando escuchaba música, me gustaba oír cada instrumento, entender la función de cada uno dentro de la canción que estaba escuchando. Creo que eso ha sido en gran manera lo que provocó en mí sentirme atraído por tocar otros instrumentos a parte de la batería. Recuerdo en Smash ensayando, como trabajábamos en equipo intercambiando ideas de unos a otros para los distintos instrumentos. En el grupo la intuición y el espíritu creativo eran una constante. Para mis primeras composiciones como “Forever walking” hacía uso de la guitarra, instrumento que me ha acompañado siempre. El bajo también me gustaba desde el principio, con el he colaborado en grabaciones para otros artistas como Lole y Manuel en el LP “Casta” o con Pata Negra en la canción Camarón del LP “El Blues de la Frontera”. El aprendizaje de estos instrumentos va sucediendo a medida que tocas con más y más músicos, de todos se aprende, e independientemente uso de mi tiempo para practicar e investigar con cada uno de los instrumentos. Con respecto a los teclados, el uso que le doy es crear atmósferas y ambientes dentro de las canciones, haber estudiado armonía me facilita mucho esa labor.

¿Cuáles han sido los baterías o el batería que te han influenciado más a lo largo de tu carrera?

Son muchos y de diversos estilos y épocas los que me gustan, sería una lista interminable pero citaré algunos nombres que a lo largo del tiempo han ejercido en mi algún tipo de influencias: Mick Avory, Mit Mitchell, John Bonham, Jim Keltner, Steve Gad, Steve Jordan… uff, son tantos.

¿Sigues estudiando tu instrumento?
Sí, la batería es un instrumento que nunca he dejado de tocar. Suelo practicar a diario.

¿Qué grupos actuales de aquí te gustan o les sigues la pista?

Si te digo la verdad, empleo tanto tiempo en mi proyecto que no estoy muy al tanto de lo que sucede últimamente en el ambiente