Entrevista revista ORPHEO


Antonio Smash: «Me gusta el contraste musical de las canciones de Intronauta»

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Texto: Carlos Molina.

Cuando uno entrevista a músicos del bagaje, y qué bagaje, de Antonio Smash, podría completar folios y folios de preguntas.

El músico todoterreno andaluz acaba de regresar con su tercer disco en solitario, «Intronauta», rico en sonido y en matices. Un fantástico trabajo en el que ahondar, recordando ya de su paso su extensa carrera artística.

Tienes una trayectoria tan amplia y sobresaliente que se hace complicado resumirla. Sin embargo, si te parece, vamos a echar la vista atrás para recordar algunos momentos de la misma. ¿Cuáles fueron los grupos y discos que marcaron tu infancia y adolescencia y te llevaron a ser músico?

Con ocho o nueve años recuerdo que me gustaba escuchar la radio y algún que otro disco de mano de mi padre, que aunque era muy aficionado al flamenco también compraba a veces discos de otro tipo de música como Glen Miller, Paul Anka, Neil Sedaka, etc. Me gustaba escuchar a los Teen Tops, Blue Diamonds, Paul Anka, The Everly Brothers, Elvis Presley, Chuck Berry… todo eso, sin ser muy consciente, estaba haciendo mella en mí, pues cada vez era mayor la atracción que sentía hacia esa música. Cuando comienzo a escuchar a The Beatles, The Kinks, Spencer Davis Group, The Incredible String Band, The Rolling Stones y un largo etcétera, es cuando empiezo a sentir realmente ganas de tener un grupo y hacer música.

A finales de los sesenta y comienzos de los setenta formas parte de Smash, una de las formaciones más interesantes del rock español de ese momento. ¿Cómo recuerdas ahora la trayectoria del grupo, y cuál consideras que es su legado más destacado?

Al ser Smash un grupo de rock experimental de carácter atrevido, privaba la imaginación y el espíritu de riesgo, esto más el contraste de personalidades y gustos musicales provocaba el desarrollo de la creatividad. A lo largo de la trayectoria del grupo todo eso nunca dejó de ser. Considero que Smash abrió puertas no solo siendo precursores en gran parte de la fusión del rock y el flamenco, sino también en el campo de la psicodelia que se da en la música de su primera etapa.

Entre este momento y tu entrada en Pata Negra a mediados de los 80 se suceden proyectos y colaboraciones varias (Goma, Flamenco, Coz, Lole y Manuel, Barra Libre, Gas). De todos ellos, ¿cuáles recuerdas con más cariño?

Con cada uno de estos grupos he vivido distintas experiencias de las que guardo buenos recuerdos, es difícil elegir. En Goma y Gas fui parte integrante de ambos grupos desde el principio, entonces te involucras con profundidad en el asunto, el recuerdo es entrañable. Flamenco, Coz y Barra Libre eran grupos ya hechos con los que estuve un tiempo a título de colaboración viviendo divertidos momentos y situaciones que recuerdo con cariño. Con Lole y Manuel colaboré en tres de sus discos, “Pasaje del agua” como batería, “Casta” como bajista y “Alba Molina” como coproductor, batería y arreglos de cuerda. Con Manuel ya había trabajado en Smash, y además los tres crecimos en el mismo barrio, guardo un cariñoso recuerdo.

Tu etapa en Pata Negra es intensa, con tres discos entre 1987 y 1990. ¿Qué es lo que más te llenó de la misma?

Digamos que son una suma de cosas. El tiempo que estuve con ellos fue muy enriquecedor, son músicos de mucho talento con una intuición innata. Colaborar en un disco como “El blues de la frontera” fue muy satisfactorio, si proponías una idea y les gustaba te dejaban hacer. Recuerdo que la canción “Camarón”, composición de Rafael Amador, fue la última que se grabó en el disco, a lo largo de la grabación de la canción propuse una línea de bajo que les gustó y la grabé, pues el montaje y arreglos de dicha canción se llevaron a cabo directamente en el estudio.

Otra figura importante en tu trayectoria es Kiko Veneno, con el que has colaborado bastante, y que de hecho en “Intronauta” aporta la letra de la canción ‘Dr. Man’. ¿Qué es lo que más te gusta de su producción musical?

“Échate un cantecito”, aparte de gustarme, me parece un disco que contiene una serie de canciones importantes en la carrera de Kiko, también me gusta la producción de “Está muy bien eso del cariño”. Creo que la asociación en estos discos de Joe Dworniak y Kiko Veneno fue muy acertada.

Eres multiinstrumentista… y productor, faceta en la que comienzas a dar tus primeros pasos, si no me equivoco, a finales de los noventa (Alba Molina, Manuel Molina). ¿Cómo te definirías como productor? ¿Eres de darle muchas vueltas a las tomas o prefieres apostar por la intensidad del momento aunque exista alguna “imperfección”?

Me gusta entrar en el estudio con las cosas claras, habiendo realizado un previo trabajo a conciencia con el material antes de empezar a grabar. No obstante, pueden surgir ideas interesantes que aporten a lo largo del proceso de grabación, pero sobre un trabajo ya un tanto madurado. Por supuesto me gusta aprovechar la toma que tiene ese feeling que añade encanto, aunque exista algún tipo de imperfección, ahí hay que decidir con acierto.

¿A qué artista o banda nacional, veterana o novel, te gustaría producir?

No tengo una preferencia en concreto. De entre las nuevas bandas que escucho más de una me parecen interesantes, aunque actualmente estoy muy sumido en mi proyecto, estoy abierto a las propuestas que se me hagan.

Acabas de publicar tu tercer disco en solitario, “Intronauta”. Antes de centrarnos en él, a comienzos de 2002 debutabas en esta nueva faceta de tu carrera con “Jardín Secreto”. Más de una década después, ¿qué es lo que más valoras de ese disco?

“Jardín secreto” es un disco importante para mí, es el punto de partida de mi carrera en solitario. Tuve la primera experiencia al frente de una banda de directo con quien rodé antes de entrar a grabar en el estudio una serie de canciones con un contenido de música y letras valiente para el momento que la escena musical española vivía cuando salió el disco al mercado, en plena efervescencia del programa de TV “Operación triunfo” que acaparaba toda la atención de gran parte del público y de los medios. Recuerdo como novedad la manera de trabajar con cada uno de los letristas construyendo los textos sobre melodías ya hechas, fórmula que sigo usando actualmente. El carácter psicodélico que desprende el disco, conseguido mediante el conjunto de letra y música, me gusta.

Una carrera en solitario impulsada por Santiago Auserón. De nuevo como en el caso de Kiko Veneno, ¿qué es lo que más te fascina de este pedazo de artista?

Aparte de su evidente calidad artística, su categoría como persona. El apoyo que me ha brindado teniendo cada uno estilos musicales muy diferentes, es algo que agradezco y valoro mucho.

Tras dos años de preparación, en 2012 editas “Balas de Amor”. ¿Qué es lo que más te apasiona de ese segundo álbum en solitario?

En “Balas de amor” el planteamiento fue distinto que en “Jardín secreto” a la hora de trabajar y grabar las canciones que iban a formar parte del disco. Dicho trabajo lo lleve a cabo de manera más íntima, pasé un tiempo en mi estudio eligiendo las canciones y preparándolas. Decidí grabar gran parte de los instrumentos, una vez dado este paso comencé a trabajar con cada uno de los músicos colaboradores para esa ocasión. Quería conseguir una sonoridad distinta a “Jardín secreto”, esto unido a la inclusión de un nuevo letrista como Pedro Oliva más la fusión de rock con aires latinos que se da en algunos temas como ‘A ritmo de cha cha cha’ o ‘Cuadros’, hizo que se cumpliera ese objetivo. Me gusta que cada disco tenga su propia personalidad.

“Intronauta” se abre con sonidos funkies, souleros y aderezos psicodélicos al compás de una ‘Dr. Man’ que cuenta como hemos dicho con letra de Kiko Veneno. ¿Qué nos puedes contar de los músicos que te han acompañado en esta grabación?

He contado con la colaboración de músicos de mucha calidad y elegidos muy a conciencia como José Ramírez (componente del grupo malagueño “Tabletom”) al saxo en la canción ‘Dr. Man’. Me encanta su sonido y su feeling. También están el brasileño Lilly Pitta a la percusión, músico muy detallista y de gran sensibilidad con el que llevo tocando hace un par de años, y Manolo Arcos, experimentado armonicista de blues y colaborador desde el principio en mis discos. Marcos Mantero (Imán), grabó sintetizadores y órgano en la canción ‘Ad Infinitum’ con el gusto que siempre le caracterizó, Lourdes Rodríguez se encargó de las voces altas en los coros y suya es la fantástica voz que improvisa a modo de diálogo con el saxo al final de la canción ‘Dr. Man’, también forma parte de mi banda en directo. Nani Conde, bajista de peso y sonido redondo toca el bajo en ‘Dr. Man’ y el contrabajo en ‘Fábula del amaestrado’, Jesús Chávez grabó el piano y el órgano en la canción ‘Al son de la locura del amor’ y metales sintetizados en ‘Dr. Man’, al mismo tiempo es el ingeniero de sonido en el disco. En las guitarras, aparte de las que están grabadas por mí, he contado con cuatro guitarristas de estilos diferentes según para que canción: Daniel Corté,s con quien tengo mucha complicidad, llevamos tocando juntos en directo desde hace años, ha intervenido en gran parte del disco. Pedro García Mauricio, coincidimos en una de las formaciones de Silvio y Luzbel, guitarrista de mucho feeling, su intervención ha sido en la canción ‘Panes y peces’. Luis Martínez músico joven de mucho talento, grabó guitarras en ‘Ad Infinitum’ y ‘Un Huracán en su corazón’ y Valentín Ponce, otro experimentado guitarrista de muy buen gusto, intervino en la canción ‘Pásala’.

Esta canción, ‘Pásala’, se ha convertido desde la primera escucha en una de mis favoritas del disco, me ha enganchado ese toque funkie y esos fraseados al servicio de una canción con mucho feeling. Si para hacer “Balas de Amor” invertiste unos dos años, ¿cuánto tiempo has dedicado a componer este nuevo trabajo?

Componer en mí se ha convertido en una constante, sigo teniendo mucho material inédito. Algunas de las canciones que figuran en “Intronauta” ya las tenia compuestas desde hacía algún tiempo como el caso de ‘Pásala’ (que por cierto me alegra que te guste especialmente, pues hay vídeo de la canción que se puede ver en youtube:www.youtube.com/watch?v=Pew3djbJ0yk) o ‘Un huracán en su corazón’, otras son más recientes. En 2013 es cuando vuelvo a sentir la necesidad de grabar de nuevo, pues ya contaba con algunas canciones que sugerían una idea de disco, a partir de ahí seguí componiendo en función de esa idea, siempre contando con la complicidad de los letristas, hasta ver que ya podía seleccionar un número de canciones de las que me gustaba el contraste musical entre una y otra y el contenido crítico de algunas letras, que a su vez tenían que ver con el momento social que vivimos. Entonces decidí grabarlo.

La rockera ‘Un huracán en su corazón’ fascina con su tonalidad psicodélica, su patrón rítmico y juego de intensidades. Buena muestra del cuidado con el que has tratado cada uno de los instrumentos. ¿Te ha dado más de un dolor de cabeza la producción del disco, o ha resultado más sencillo de lo que pensabas en un principio?

Al estudio llegué con las ideas bastante claras de la grabación del disco en general. El proceso de elaboración del mismo y la manera de grabarlo ha sido parecido al del álbum anterior. Después de trabajar en mi pequeño estudio los arreglos, definiendo la función de cada uno de los instrumentos que iba a tocar, como baterías, bajos, teclados, guitarras eléctricas y acústicas, etc, y pensar en las colaboraciones con las que quería contar, gran parte de la producción ya la tenía resuelta. La relación con los compañeros de la parte técnica como Jesús Chávez ingeniero de sonido y Eduardo Ruiz ingeniero de mezclas fue muy fluida. Todo eso ha ayudado en la producción a evitar quebraderos de cabeza innecesarios, formamos un buen equipo.

Trabajo muy rico en matices, no adscrito a un solo género, y sensaciones (las poética ‘Angel’ y una luminosa al compás de su toque funkie ‘Al son de la locura del amor’, una rockera y psicodélica ‘Panes y Peces’ que debería destacar en los bolos, una ‘Eterno Retorno’ de aire fronterizo, ‘Ad Infinitum’ con su aire bluesero y sensual, una costumbrista ‘Fábula del Amaestrado’ -gran ejemplo del análisis del hoy en día que subyace en el álbum-, y el sentido cierre de ‘Mirando atrás’ ). Acabas de estar en la FNAC de Bilbao, ¿qué fechas tienes cerradas de aquí a finales de año para presentar este trabajo en directo, y qué canciones de tus trabajos anteriores vas a incluir en el set-list?

Presenté el disco en la Fnac de Sevilla el pasado mes de mayo con un formato acústico de cinco músicos y con una acogida extraordinaria por parte del público. De las actuaciones que tengo cerradas la más significativa de momento es en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, serán dos horas de concierto con una banda más amplia en eléctrico. Tocaremos, aparte de todas las canciones incluidas en “Intronauta”, algunas de mis discos anteriores como ‘Sangre y ron’, ‘Jardín secreto’, ‘Si te dicen de mí’, ‘Cuadros’, ‘Emily’, ‘Forever walking’… más algunas versiones. También habrá sorpresas con respecto a algunos invitados con los que quiero contar. Eso será en el 2016.